Siempre que nos llaman para una entrevista cara a cara, nos hacemos la misma pregunta: ¿qué me pongo? No queremos parecer demasiado serios, pero tampoco demasiado poco.
Hace unos años hubiéramos tenido la respuesta muy clara: hombres con traje y corbata no muy cantona y mujeres con traje de chaqueta y falda por debajo de la rodilla. Fuera cual fuera el puesto de trabajo. Pero, asumámoslo, los tiempos han cambiado. Por ejemplo, no nos imaginamos a un ingeniero informático yendo a una entrevista personal en traje porque además de destacar por ser un friki, destacaría todavía más por desentonar demasiado con los de su “especie”.
Causal o Casualty? He aquí el tema.